20 de mayo de 2013

Historia de una librería en tiempos revueltos (reseña literaria)


"Por la tarde, nuestra librería más bien parecía un club adonde científicos, literatos y artistas acudían para verse, para conversar, para aliviar el alma del prosaísmo de la vida cotidiana de aquel entonces". Así son algunas librerías. Así deberían ser todas. 
Mijaíl Osorguín, considerado un prosista de la talla de Tolstoi, Turguéniev y Goncharov, logró hipnotizarme con su relato sobre la pequeña gran aventura que emprendió junto a un puñado de intelectuales a cual más excéntrico, fundar en Moscú la que llaman La Librería de los Escritores. Probablemente, esta singular historia carecería de gran interés hoy día, a pesar de que la supervivencia de las librerías en la actualidad es harto complicada. No obstante, si trasladamos la acción a los instantes posteriores de la Revolución Rusa, todo cobra un sentido más trascendente. 
La Rusia post-zarista era una nación que vivía a caballo entre la confusión y el entusiasmo, donde la radicalización estratégica que impuso Lenin definiría los pasos previos de la Unión Soviética. Así, entre el desencanto, la violencia, la incertidumbre y la ilusión por tener la posibilidad de vivir en el "país más libre del mundo" --como afirmaba Lenin--, Osorguín y compañía decidieron crear una burbuja cultural, una especie de salvoconducto para aquellos que ansiaban saciar su sed de libros. 
La idea de fundar La librería de los Escritores surgió de la mente de Pável Pávlovich Murátov. Todos los implicados en el proyecto invirtieron 200 rublos cada uno que se destinaron para la compra de estanterías y una estufa. Su objetivo: "procurábamos salvar el libro". Ni más, ni menos. Y es que, tal y como señala Osorguín, "nosotros sabíamos de libros, mientras que los nuevos dirigentes soviéticos no tenían ni la menor idea al respecto". No era de extrañar, pues, que se convirtieran en la única librería de Moscú --y de Rusia-- en la que cualquier persona podía adquirir un libro sin "autorización". Así, llegaron incluso a publicar cortas tiradas de manuscritos de autores como Alexéi Rémizov o Marina Tsvietáieva --de los cuales podemos ver algunas de sus obras pictóricas y poemas en esta edición--. Aunque "esa libertad ni duró mucho ni nos pesó demasiado".
Gracias a la editorial Sexto Piso y La Central, podemos conocer de primera mano la historia de un alcanzar un sueño en tiempos convulsos. Una historia de bibliófilos, poetas e intelectuales. Una iniciativa única. 

Entrevista a... Frank Beermann


Frank Beermann. Fotografía de Neda Navaee

A orillas del río Chemnitz se encuentra una de las ciudades alemanas que mejor representan el apelativo de "ciudad de la modernidad". Si en la actualidad florece la modernidad industrial, que continúa impulsando el desarrollo dinámico de economía y ciencia en Alemania, Chemnitz simboliza las influencias de esta modernidad cultural y arquitectónica. Pero eso no es todo, puesto que la tercera ciudad más importante de Sajonia también es sede de la Robert Schumann Philharmonie, una de las orquestas alemanas más antiguas y que cuentan con mayor tradición. 
El conjunto germano actúa hoy lunes, 20 de mayo, a las 20.00 horas, en el Auditori de Castelló para interpretar obras de Wagner, Liszt y Schumann. Hablé con su director titular, Frank Beermann, sobre sus orígenes, objetivos y deseos. Esta es la entrevista en exclusiva. 

Pregunta: Una de las particularidades de la Robert Schumann Philharmonie es su antigüedad. La orquesta se fundó en 1833. ¿Cómo definiría el proceso evolutivo de la orquesta durante esos años?
Frank Beermann: La Robert Schumann Philharmonie se fundó como una pequeña orquesta. No obstante, creció en términos de cantidad y calidad rápidamente. De hecho, en 1861 interpretaron en Chemnitz la ópera Tannhäuser, de Richard Wagner, y más tarde, compositores y directores como Max Reger, Arnold Schönberg o Richard Strauss solían trabajar con la orquesta. Hoy en día, 104 músicos componen esta formación en la que tratamos de combinar la tradición orquestal sajona con maravillosas interpretaciones modernas. Ciertamente, la orquesta está trabajando con un gran éxito en el ámbito operístico y en el repertorio sinfónico.

P: Desde el año 2007 es el director principal. Bajo su liderazgo, la orquesta ha dado un salto cualitativo a través de diversas grabaciones. ¿Cuáles podría destacar y por qué?
F. B.: Para mí, lo más importante de todo es que la RSPh está trabajando con la misma seriedad y esfuerzo en todo tipo de repertorios. Hemos (re)descubierto un montón de música desconocida con una gran interés y curiosidad. En todo este periplo desde 2007, la grabación de Richard Strauss Die Frau schweigsame y las sinfonías de Schumann son los resultados más destacados.

P: ¿Qué papel cree que debe desempeñar la Robert Schumann Philharmonie como parte fundamental de la cultura alemana y europea?
F. B.: La orquesta es un ejemplo muy vívido para el desarrollo cultural en Alemania. El conjunto ganó importancia y calidad durante la historia de la República Democrática Alemana (DDR). Hoy en día, defiende esta situación en contra de la disminución cultural que se cierne en muchos aspectos, un problema demasiado acuciante en poblaciones como Chemnitz. Así, la Robert Schumann Philharmonie debe desempeñar un papel más importante como embajador de la cultura y el portador de una tradición musical única.

P: En el concierto que ofrecerá en Castellón, interpretarán piezas de Wagner, Liszt y Schumann. ¿Qué puede decirnos del programa que ofrecerán?
F. B.: Wagner está muy estrechamente relacionado con la ciudad de Chemnitz. En 1914 se interpretó allí su ópera Parsifal, que como sabemos tan solo se podía escuchar en el Festival de Bayreuth, que estableció un monopolio absoluto sobre las representaciones de la obra. De hecho, a Chemnitz se le conoce también como el "Bayreuth sajón". La obra Lohengrin, de Wagner, que ofreceremos en Castellón, fue dirigida por Franz Liszt durante su estreno mundial en  Weimar. Liszt fue amigo y persona muy importante para Richard Wagner, de ahí su relación en el programa. Y, por supuesto, la RSPh siempre interpreta a Schumann en sus giras, especialmente desde que grabara de todas sus sinfonías.

P: Jonathan Nott, director de la Bamberger Symphoniker, dice que las giras son de vital importancia para las orquestas porque así, “tenemos la oportunidad de demostrar nuestro nivel en las mejores salas del mundo”. ¿Qué opina al respecto?
F. B.: ¡Jonathan tiene toda la razón!

P: La investigación musicológica es de vital importancia para descubrir o redescubrir obras y autores de otras épocas. ¿Para usted es algo esencial para desarrollar un trabajo de calidad y extrema belleza?
F. B.: La investigación musicológica es absolutamente importante en nuestro mundo musical. Para mí, el trabajo de los musicólogos es la fuente de toda la música desconocida que he grabado durante los últimos 15 años. Compositores como Fesca, Reznicek, Rudorff, Wetzler son la mejor prueba.



P: ¿Tiene algún nuevo proyecto discográfico en marcha?
F. B.: Sí. En realidad, acabamos de terminar de graban un álbum con las obras sinfónicas menos conocidas de Schumann. Asimismo, hemos finalizado un cedé con dos sinfonías de Reznicek y otro disco con obras sinfónicas de Goldmark. Todas ellas se publicarán durante el próximo año.

P: ¿Cuáles diría que han sido sus referentes tanto a nivel compositivo como de dirección orquestal?
F. B.: Gustav Mahler y Carlos Kleiber

P: Algunos incrédulos dicen que la música clásica no atrae a los jóvenes, que no les interesa. ¿Cree que existen suficientes herramientas didácticas y de difusión para acercar la música clásica a la juventud?
F. B.: Siempre podemos poner en práctica más herramientas y más difíciles, y debemos hacerlo. La música clásica es una de las pocas respuestas a las preguntas elementales de la vida para todas las generaciones.

P: ¿Como músico y director, qué es más importante, alcanzar el éxito o disfrutar haciendo lo que uno realmente quiere?
F. B.: Para mí lo más importante de la música es llegar al público y ofrecerles una experiencia única y emocionante.

P: ¿Qué le pide al futuro?
F. B.: Me gustaría vivir en un mundo de paz y libertad. Y me gustaría hablar más acerca de los valores y contenidos del arte y menos en cuestiones económicas. En mi opinión, hay que invertir mucho más dinero en la cultura para resolver la crisis en Europa. La cultura es la respuesta a todas las preguntas difíciles de nuestra sociedad europea. 

De montañas formadas por ladrillo y otras controversias (columna de opinión)


De sorpresa, por no decir estupefacción, nos ha pillado a algunos la noticia de que Lara Almarcegui represente a España en la edición de la Biennale di Venezia de este año. Montañas formadas por ladrillo, hormigón, cemento, cristal o acero, materiales con los que está construido el pabellón español situado en los Giardini de Venecia, formarán la obra creada por la artista zaragozana. Ciertamente, y lo digo con el corazón, de forma sincera y totalmente subjetiva, a pesar de que quiera explicar "la idea de los ingredientes del edificio" y que "es una escultura que habla del volumen y que también hace referencia al futuro de la construcción", la opción de Almarcegui no me convence, a pesar de que en Benlloch contemos con una de sus intervenciones --llamarlas esculturas no me seduce en absoluto--, llevada a cabo en colaboración con el Espai d’Art Contemporani y la Universitat Jaume I de Castelló.
Como era de esperar, las críticas no han tardado en producirse. Y es que cuando uno lee la concepción del proyecto en sí, es impepinable que no deje de pensar en que son escombros, nada más. Ahora dirán que tiro piedras en mi propio tejado, puesto que siempre suelo invitar al público lector a dejar a un lado los prejuicios que sobre el arte contemporáneo se tienen hoy día, todo aquello del "todo vale". No obstante, mi intención no es restar valor a la apuesta de Almarcegui. Tan solo creo que hay otros artistas españoles con propuestas menos controvertidas. 

19 de mayo de 2013

Palabras que buscan desmontar los mitos (artículo de prensa)


El diseño ha sido realizado por Akane Estudios

Existe entre algunos seres humanos una notable devoción hacia los objetos materiales. Ese fervor puede llevarles a creer que ciertos objetos poseen poderes mágicos o sobrenaturales y que protegen al portador o a las personas de las fuerzas naturales. No soy muy dado a esa clase de apego con según qué cosas. No obstante, hay algo por lo que sí siento veneración: el libro.
Confesar mi condición de "bibliófilo" no es novedad. Soy un fetichista de esos guardianes de la palabra y el conocimiento. Por esa razón, cuando Amelia Díaz, editora de Urania Ediciones, me visita en la redacción para hablar sobre las últimas novedades que han publicado y se guarda, como postre, una exquisita joya titulada Poesía Visual, de Antonio Tello, reboso de emoción.
Aquellos que, como un servidor, consideran el libro como algo superior, "antorcha del pensamiento y manantial del amor", como decía Rubén Darío, se deleitarán con esta singular caja en la que descubrimos 30 poemas visuales del autor argentino.

doble exilio
Quizá muchos se pregunten quién es Antonio Tello. Pues bien, con la publicación de su primer libro de cuentos, El día en que el pueblo reventó de angustia, en 1973, se convirtió en “uno de los creadores más audaces e innovadores de la literatura argentina del interior”. Dedicado en cuerpo y alma al periodismo, la poesía y la narrativa, tuvo que partir de su lugar de origen --no diré patria porque el propio Tello no cree en las patrias, cree en las personas-- dos años más tarde tras ser amenazado de muerte por la Triple (Alianza Anticomunista Argentina).
Su periplo lejos de la tierra que le vio nacer comenzó en París y de ahí, Barcelona, lugar que le recibió con los brazos abiertos y en los que forjó gran parte de su carrera, en los que ha vivido. Y si escribo en tiempo pasado es porque, por la actual coyuntura socio-económica y política actual que se vive en España, Tello volverá a exiliarse, abandonará Barcelona para retornar a su tierra de origen. ¿La razón? "Me voy porque no hay ningún horizonte para mí, para desarrollarme como persona", comenta. En otras palabras, Antonio Tello, un escritor de referencia, abandonará la que ha sido "su" casa porque "llevamos muchas décadas de lavado de cerebro" y también porque "nos han quitado la ilusión de rebelarnos". Y es que "un poeta no se jubila nunca", afirmaba en la conversación telefónica que mantuvimos. Por ese mismo motivo, prefiere marchar ahora para "seguir creando y estar a la altura de los tiempos", visto que aquí parece ser prácticamente imposible. 
La falta de buenas políticas, el desencanto y los continuos engaños le han hecho ver que "no hay ningún horizonte, ninguna salida en España". Al menos, todavía, puesto que su partida, aunque indefinida por el momento, no significa que deseche la opción de regresar a su hogar, Barcelona, donde ha creado tantos y tantos vínculos. Algunos de ellos seguro se darán cita en la presentación de su Poesía Visual el próximo 21 de mayo en el Horiginal, café céntrico de la ciudad condal. 


el proyecto
Como si se tratasen de imágenes captadas por una Polaroid, Antonio Tello ofrece la posibilidad de adentrarse en su universo poético. Este singular proyecto limitado de 50 cajas con 30 poemas, nació a raíz de una experiencia que ideó para demostrar que esa concepción de "una imagen vale más que mil palabras no es cierta". El propio Tello señala que "la palabra puede cambiar el significado de una imagen, puesto que cada palabra tienen su propia historia y cada palabra en sí misma ya dibuja una imagen". Así, en cada una de las instantáneas que ha ido captando con su cámara del teléfono acompañada por unas pocas líneas permiten al curioso, a ese defensor de la palabra, "desmontar aquellos mitos que nos hacen infelices".  El sustrato de su escritura es rico y siempre latente. 

6 de mayo de 2013

Interpretación de lo real (artículo de prensa)


Fernando Moleres. 'Waiting for justice'. 

"La fotografía, como sabemos, no es algo verdadero. Es una ilusión de la realidad con la cual creamos nuestro propio mundo privado", solía decir Arnold Newman, uno de los grandes retratistas del siglo XX. Casi sin querer, esta reflexión me ha llevado a pensar en ese enigmático personaje, poeta y crítico de arte llamado John Berger, quien a lo largo de los años ha desarrollado diversas teorías sobre los "modos de ver" o aquello que entendemos por "visible". Ahondando en sus múltiples artículos, ensayos y escritos críticos, me topé con su definición de fotografía; decía lo siguiente: "Una fotografía no es solo una imagen (como lo es una pintura), una interpretación de lo real, sino que es además una huella, algo directamente estarcido de lo real, como una pisada o una máscara mortuoria". 
Si observamos detenidamente ambas consideraciones, las de Newman y Berger, nos fijamos en conceptos como: "no verdadero", "propio mundo privado", "interpretación de lo real" o "huella". Todos son parejos y conforman la esencia misma de la fotografía, pues todo aquello que pasa a través de la lente de una cámara es "manipulado", "detallado". El ojo tras la máquina capta aquello que quiere captar, por lo tanto, a pesar de reflejar una realidad, podríamos decir que al mismo tiempo la falsea. Esa es su gracia. 
Saber que existen tantas miradas diferentes las unas de las otras, que existen millones y millones de mundos privados, resulta fascinante, pues nos damos cuenta de la inmensa diversidad existente en un mundo que, aunque sensible, está repleto de incongruencias. Algunas de esas miradas, que quizá gocen de una mayor perspectiva o inspiren mayores inquietudes en el observador, las encontramos cada año en el festival fotográfico Imaginària.

imaginària 2013
En la presente edición, que se inaugurará de forma oficial el próximo 9 de mayo, vamos a encontrarnos con algunos de los trabajos más potentes de los últimos años. Incidir en cada uno de ellos podría resultar tedioso para el lector. No hay que olvidar que el festival lo comprenden un total de 21 exposiciones a lo largo y ancho de la provincia de Castellón. Por tal razón, y sin que nadie se ofenda --lo ruego, por favor--, remarcaré aquellas exposiciones que creo pueden resultar de mayor interés para el espectador. 

Abandoned places es el título del proyecto que Alicia Rius presentará a partir del día 9 en el Museu de Belles Arts de Castelló. La exposición está compuesta por unas 28 fotografías que corresponden a diferentes reportajes realizados por la artista, quien explica que esta iniciativa nace de la búsqueda de espacios y objetos castigados por el paso del tiempo. Rius convierte esos espacios y objetos en protagonistas y consigue extraer su belleza natural. "Buscando tesoros escondidos, me adentro de la oscuridad de los espacios abandonados para descubrir sus secretos", remarca.

Otra de las exposiciones más esperadas e impactantes será la que protagonice Fernando Moleres en la Llotja del Cànem --también a partir del 9 de mayo--. La trayectoria de este fotógrafo no deja opción alguna para dudar de su valía, atrevimiento, sensibilidad y entereza. A lo largo de los años ha sido merecedor de reconocidos premios como el World Press Photo, W. Eugene Smith Prize y el galardón de la Erna and Victor Hasselblad Foundation Grant, entre otros muchos. En el año 1990 publicó su primer reportaje, y con él comenzó a forjarse un nombre en la escena internacional. El reportaje en cuestión se centraba en los guetos de Sudáfrica y, a partir de entonces, comenzó a trabajar en uno de sus grandes proyectos, Children at work, al que dedicaría más de siete años y por el que viajó a más de treinta países.  Ahora, en la capital de la Plana podremos contemplar las imágenes de Waiting for justice, en el que Moleres retrata la llegada de Abdul Moresey a la prisión de Pademba en 2007 siendo un niño acusado de asesinado. La realidad fue que Adbul y su mejor amigo se encontraban en un río y éste se ahogó. La familia acusó a Abdul de su muerte y desde hace cuatro años espera ser juzgado en una cárcel en la que la supervivencia es el pan nuestro de cada día. Fernando Moleres ofrece fotografías que encogen el corazón, pues refleja la cruda realidad de un joven condenado en un lugar decrépito, abandonado, como dirían algunos, de la gracia de Dios.
La galería Cànem inaugurará la muestra The expulsion of paradise, que supone la primera visita de Jordi Mitjà a Castellón. En esta exposición el artista propone una revisión de sus últimos trabajos realizados con fotografías, un grupo de imágenes inéditas extraídas del archivo realizado  durante su estancia en Sao Paulo en 2010. En contraste, mostrará otros trabajos realizados partiendo de imágenes ya existentes, de libros, grupos de postales... recogidas a partir de los hallazgos en mercados de segunda manos, colecciones, archivos fotográficos o Internet durante los últimos años. 

José Luis Moreno Gámez inaugurará el 10 de mayo en la Casa de l’Oli de Vila-real A través del cristal, que habla de la crisis, y hablar de la crisis hoy día resulta algo tedioso. Los temas, criterios, posicionamientos y enfoques, se han reiterado hasta la saciedad. No obstante, abordar el tema de una manera u otra resulta ineludible para cualquier persona comprometida con su tiempo y que mantenga una postura clara ante la época que le ha tocado vivir. Así, Moreno Gámez fotografía locales y espacios abandonados, escaparates de comercios que no pudieron sobrevivir a la actual coyuntura económica. 
A partir del día 10 también se podrá ver el trabajo de Reis Lliberós en la sala expositiva Pictograma. En Naufragi d’una carta, las imágenes de Lliberós sufren de vocación literaria. Sus fotografías son como metáforas silenciosas que conviven con las palabras y los objetos reencontrados. Podría decirse que propone una especie de exposición-poemario realiza un viaje fotográfico a través de las nubes y el papel. El itinerario se escribe en una carta que, condenada a no llegar nunca a su destino, revela deseos e incertezas.

otros proyectos
La presencia del Colectivo Señor Cifrián no podía pasar inadvertida ante nuestros ojos. El espacio Coll Blanc de Culla inaugurará el 12 de mayo la exposición En topiaria. Procedente de la palabra latina topiarius --jardinero-paisajista ornamental--, topiaria define la práctica de dar formas escultórias o artísticas a las plantas recortándolas.  Así, este proyecto recoge una serie de fotocollages, fotogramas y esculturas donde plantas, flores y hojas son disgregadas para volver a ser construidas nuevamente en un orden plástico, dando lugar a singulares especies botánicas, texturas, contrastes y claroscuros que invitan a una nueva contemplación.
El próximo día 17, el Teatre Municipal de Benicàssim albergará otra de las muestras a tener en cuenta. Se trata de Fez 4x4, una exposición colectiva en la que cuatro fotógrafos --Carlos Bravo, Joan Julbe, Manuel Vilanova y Xavier Ferrer-- reflejan durante cuatro días el olor, la esencia y el color de la medina. Fez, ciudad imperial de Marruecos, está formado por 9.000 calles, una gran parte de las cuales no tienen salida. Es un placer deambular por sus estrechos callejones saboreando cada rincón como una experiencia distinta. 



Por último, y no por ello menos importante, aconsejamos que visiten las exposiciones de Fernando Gimeno y Marta Flors Colomer, en el pub Terra y el Café de Flandes, respectivamente. Del mismo modo, el proyecto audiovisual de Juanma Gil, Panóptico, en Zona de Artes Visuales, o el último trabajo de Iulian Zambrean Exilio, que se podrá ver a partir del 14 de mayo en el Edificio Polifuncional de Vistabella o la muestra que Agustín Serisuelo presentará en el Museu de Belles Arts en junio. Y todavía hay más por descubrir. 
Son diez los años que Imaginària lleva sorprendiendo gracias a la Universitat Jaume I y a los ayuntamientos de Benicarló, Benicàssim, Castellón, Culla, Morella, Onda, Orpesa, Port de Sagunt, Segorbe, Vila-real, Vinaròs y Vistabella. Gracias.

5 de mayo de 2013

Entrevista a... Laura Vallés y Núria Enguita





Construir una plataforma desde la que contribuir a la reflexión contemporánea sobre la imagen. Ese es el deseo de Concreta, tal y como se puede leer en su carta de presentación. Desde la aparición de esta editorial, creada por Laura Vallés, Núria Enguita y Milene Trindade, se han publicado ya dos revistas y dos libros de artista, se ha asistido a citas tan importantes como Arco y Ars Libris, se ha dado a conocer el proyecto en centros emblemáticos como la Fundació Antoni  Tàpies y cuenta con el apoyo de la Fundación Telefónica, el Museo Reina Sofía, Fundación Helga de Alvear, Galería Visor, Elba Benítez, CAAM, ARTIUM... por nombrar solo algunos.

Pregunta: De momento, se están haciendo bien los deberes, ¿no?
Laura Vallés y Núria Enguita: Sí, eso parece... Desde el principio hemos contado con el apoyo de ciertas instituciones privadas y públicas que confiaron en nuestra propuesta. El primer número fue muy bien recibido, quizá porque es una publicación que introduce un modo de trabajo diferente al que estamos acostumbrados en nuestro país. El propio objeto, su forma externa convenció desde el principio. Blanco y negro, dos tintas, y una sección color para la obra de ciertos autores... Es algo digamos, en cuanto a diseño y contenidos, adecuado a los tiempos. Creemos también que en esta época tan compleja para las propuestas independientes hay agentes que saben que hay que apoyar este tipo de iniciativas para que otras voces se puedan oír.

P: ¿ Podríais definir lo que simboliza Concreta en unas pocas palabras?
L. V. y N. E.: Concreta se define como plataforma de pensamiento visual, entre la academia y el mundo profesional, centrada en la creación y la teoría de la imagen con especial atención a la fotografía y a la historia del arte pero con interés en todas las disciplinas del saber que toman la imagen como campo dialéctico de fuerzas. Asimismo se posiciona como lugar de resistencia en un lugar como Valencia, donde durante los últimos quince años ha habido una desaparición sistemática de la infraestructura cultural. Dado que apenas quedan espacios expositivos, Concreta es concebida como un nuevo contenedor y un motor para la difusión de las artes visuales que surge en un lugar preciso pero que no se circunscribe a su geografía.

P: Echando un vistazo al segundo número, o mejor dicho, Concreta 01, es imposible no fijarse en el nombre de algunos de los autores de los textos, como Enrique Vila-Matas, Peio Aguirre o Jean-François Chevrier. Nos gustaría saber, a grosso modo, la metodología o, mejor dicho, el proceso embrionario de cada número. ¿Cuál es el criterio a seguir?
L. V. y N. E.: El planteamiento de cada número de Concreta surge de un primer pensamiento o idea por parte del equipo editorial que va tomando forma gradualmente tras un período de investigación que, a su vez, es apoyado por un comité asesor que propone ideas que complementan esa noción inicial. Cabe destacar que el primer número de la revista fue el más complejo de realizar pues había que tomar muchas decisiones a diversos niveles. Sin embargo, el hecho de tener una estructura delimitada por secciones como son Contexto, Cúmulo, Intercambio, Traducciones, Carpeta, Materiales y Entreacto nos permite trabajar más fácilmente a partir de Concreta 01, ya que esa estructura, aunque parezca rígida nos ayuda a la hora de decidir las propuestas y colaboraciones que nos interesan. Partimos de una experiencia previa que nos facilita llegar a ciertos nombres y que confíen en nuestra revista.

P: En esta segunda revista reflexionáis sobre el desplazamiento...
L. V. y N. E.: ...entendido no solo como traslación, movimiento u oscilación, sino como posicionamiento estético y político en la práctica artística contemporánea que investiga el territorio como lugar de lo común y espacio de diálogo, pero también como lugar de confrontación. Desplazamiento como metáfora de la transformación y ruptura de conceptos y formas en la práctica artística documental, así como del desalojo o la expulsión de personas de su lugar de residencia. Desplazamiento al fin, en el sentido de traslado de un punto a otro, de búsqueda a través de diversos tiempos, lugares e incluso afectos.

P: También habéis presentado un segundo libro de artista, obra de Carla Filipe. ¿Qué nos podéis decir sobre él?
L. V. y N. E.: Junto con Concreta 01 sacamos un libro de artista llamado ‘Boletim’ a manos de la artista portuguesa Carla Filipe. Su publicación es una interesante revisión de los folletos informativos realizados con motivo del desarrollo ferroviario del país a principios del siglo XX. Siguiendo el ejemplo de las compañías ferroviarias francesas e inglesas, la C.P. (Compañía Portuguesa) promovió la construcción de edificios para viviendas y equipamientos sociales con el fin de apoyar a la nueva avalancha de trabajadores que se generó con la nueva industria del ferrocarril. Inevitablemente este proceso llevó implícita una modificación del territorio así como un desplazamiento de la población.

P: John Berger decía que “el arte puede volverse un espacio de encuentro de lo invisible, lo irreductible, lo imperecedero, el valor y el honor”. Sin embargo, hay quienes todavía lo critican por activa y por pasiva. ¿Qué tiene el arte para producir tanta animadversión? ¿Qué aportaciones puede realizar Concreta al respecto?
L. V. y N. E.: Los medios posicionan normalmente al arte como parte del entretenimiento, ese tropo que invade nuestras vidas, o al menos lo hacía hasta no hace mucho. Pero el arte, como territorio de lo posible, puede ser también un laboratorio de pensamiento y formas de vida. El arte apela a los sentidos y al conocimiento pero no de la forma espectacular que pretenden algunos sectores de la política y la empresa. En cuanto territorio de muchos mundos posibles es efectivamente un  espacio para la ficción, para lo invisible y lo imperecedero pero también para trabajar en el aquí y el ahora; para intentar entender ciertas formas de organización del mundo que nos afectan mas de lo que pensamos. Concreta quiere entender como funcionan esas formas de imaginación, como nos afectan las imágenes y porqué; cómo pensamos con imágenes, porqué tienen a veces tanto poder.

P: Son muchos los que vociferan a los cuatro vientos la muerte lenta y dolorosa del libro y, por ende, del mundo editorial tal y como se conoce a día de hoy. No obstante, en España siguen naciendo sellos y más sellos independientes, con catálogos muy especializados y más que atractivos. Nuria Enguita y tú sois el ‘alma mater’ de este proyecto. ¿Cómo (sobre)vive Editorial Concreta? ¿De qué se alimenta?
L. V. y N. E.: Sí, creemos que es un momento interesante para volver a leer en el papel, sin conexiones ni recargar baterías. La web es cada vez más necesaria para difundir tu propuesta pero la edición en papel genera otro campo de acción, otra experiencia.
La editorial sobrevive a costa de nuestro trabajo, como tantas otras cosas actualmente; y gracias a nuestros benefactores, suscriptores y a la publicidad de instituciones públicas y privadas. Profesionalizar la editorial y hacerla sostenible es nuestra meta, para lo cual necesitamos una amplia base de suscriptores.

P: No hay duda de que las redes sociales son uno de los elementos clave en la actualidad para difundir ideas, proyectos, crear plataformas… ¿Qué importancia le dais a este tipo de herramientas?
L. V. y N. E.: Hoy en día herramientas como Facebook y Twitter son fundamentales para la difusión de proyectos como los generados por Editorial Concreta. Sin duda, forman parte de nuestras tareas del día a día y las consideramos una de las vías más rápidas para difundir los eventos que vamos organizando como presentaciones de publicaciones o ferias, así como para compartir nuestros intereses o los de nuestros colegas profesionales más cercanos. Desde Concreta consideramos que las redes sociales nos permiten un trato más próximo con nuestros lectores, así como a ellos les permiten la posibilidad de tener una voz, una opinión, con respecto a nuestros contenidos. Es un proceso de continua retroalimentación.

P: ¿Qué le pedís al futuro?
L. V. y N. E.: ¡Subvenciones para poder cobrar! ¡O una avalancha de suscripciones!

Núria Enguita y Laura Vallés durante la presentación de Concreta en la Fundació Tápies.
© Fundació Antoni Tàpies, Barcelona. De la fotografía: Linda Valdés, 2013. Publicado bajo licencia CC BY-NC-SA



29 de abril de 2013

Lenguaje plástico actual (artículo de prensa)


Intervención de Escif en Katowitze, Polonia

"El arte se manifiesta de formas muy diversas y toda forma de expresión tiene una razón de ser, un porqué, un cómo y un dónde". Estas son las palabras de Irene Gras utilizadas a modo de introducción para un artículo sobre los graffiti, ese "arte" que muchos tachan de vandálico. Como bien incide la crítica e historiadora del arte, "el graffiti se asocia a la era de la globalización, es un arte principalmente de protesta, reivindicativo, con fines concretos". Quizá por esa misma razón, tenga tantos y tantos detractores. 
Para esclarecer un poco el asunto, deberíamos tener en cuenta que “un graffiti no se limita solo a un pintada”, puesto que pretende trasladar el arte a las calles, al alcance de y para todos. “Los artistas intentan conquistar ese espacio suburbano público que reivindican. Es un nuevo medio de comunicación no institucional, que se suele realizar sobre soportes móviles --trenes, coches...-- e inmóviles --paredes, persianas, cualquier fachada...--”, remarca Irene Gras. Un claro ejemplo bien podría ser el de Escif. Pero, ¿y quién o qué es Escif?

ESCIF
Escif es, tal y como él o ellos mismo/s reconocen "un proyecto que comenzó en las calles de Valencia". Dicho proyecto aparecería alrededor de 1997 e “inspirado por el movimiento de graffiti, el lenguaje en el que se inscribe puede ser descrito como una suerte de pintura mural contemporánea”. 
Así, durante años, las paredes tapiadas y los espacios abandonados de las calles históricas de Valencia sirvieron como telón de fondo perfecto en el que se inscribe este discurso surrealista, elegante y seductor que ha dado la vuelta al mundo. El trabajo de Escif ha podido desarrollarse en los Estados Unidos, Marruecos, América del Sur, gran parte de Europa y Cuba. De hecho, cabría destacar el hecho de que el propio Bansky --al que podríamos definir como el emperador del arte callejero hoy día-- se empeñó en que fuera Escif quien/es inauguraran el espacio expositivo que abrió en el centro de Londres, Pictures on Walls.
A pesar del éxito aparente, todo en torno a Escif es un misterio. De hecho, tal y como él o ellos mismos reconocen, "hace ya un par de años que Escif no es una persona, es un proyecto". Ciertamente, dentro del proyecto Escif participa más gente. "Los que  ayudan a pintar , los que consiguen las paredes, los que venden la pintura, tú, mis amigos con los que discuto las ideas, la gente que se acerca a mirar los murales...". Esa es su magia, y su gracia también: dar cabida a todos, sin que nadie ostente el papel de protagonista. "Queremos que la gente pueda hacer suyas las obras que realizamos, aunque solo sea un poquito", destaca/n. 
Desde hace dos años, el creador de Escif decidió no conceder entrevistas ni no salir en ninguna foto que le vinculara directamente con su "creación". No obstante, gracias a la tenacidad y el entusiasmo de Pascual Arnal hemos tenido la oportunidad de conocer algunos pequeños detalles de esta especie de rara avis artística, amén de contar con una de sus creaciones en Vila-real como colofón de la muestra de arte y creatividad TEST.


La intervención de Escif en Vila-real se puede encontrar en la calle Mestre Goterris.

TEST
No nos equivocaríamos al decir que TEST ha sido una de las propuestas más interesantes de lo que llevamos de año. Las obras de Paula Bonet, Clara Bleda, Chema López y Ximo Ortega dan buena muestra de la calidad artística que reside en los más jóvenes. Ni qué decir tiene que esta iniciativa, surgida a través de la Regidoria de Museus de l’Ajuntament de Vila-real, ha entusiasmado. Al igual que la intervención urbana que ha hecho Escif con la total colaboración de la Regidoria d’Urbanisme de la localidad. De hecho, existe la intención de que cada año pueda acudir a Vila-real un artista urbano para dejar su impronta. Esperemos que así sea.
TEST nos ha permitido ver diferentes y más que interesantes propuestas plásticas, así como la edición de un catálogo personalizado de cada artista para que le sirva de herramienta dinamizadora y promotora de su trabajo. En este sentido, podríamos decir que esta idea de Pascual Arnal es, ya podemos constatarlo, una ineludible cita para los amantes del arte y una importante plataforma de apoyo a los artistas.
El arte es un aprendizaje, una aventura en la que poder descubrir, mediante la expresión de lo visual, quiénes somos. Todos los participantes en TEST, incluido Escif, nos abren los ojos. 

28 de abril de 2013

Entrevista a... Rauelsson



Rauelsson fotografiado por Alia R. Koehler


Raúl Pastor, o Rauelsson, empezó la gira de su último álbum Vora en su tierra, en Castellón. El Casino Antiguo fue el escenario elegido por este compositor tranquilo, que no cesa en su búsqueda de un lenguaje propio dentro del panorama nacional e internacional, para presentar sus nuevas creaciones junto a la cellista Anne Müller en un concierto sutil, sosegado y repleto de matices.  

Pregunta: Ayer sábado presentaste en el Casino Antiguo de Castelló tu último trabajo discográfico, ‘Vora’. ¿En qué se diferencia de tus anteriores discos? ¿Qué destacarías?
Raúl Pastor: Principalmente en que es el primer trabajo instrumental que hago donde no utilizo la guitarra y la voz como elementos centrales. Había compuesto música para un documental anteriormente, pero esto es diferente puesto que no es un trabajo para cine ni, por así decirlo, un encargo. Es como una banda sonora para lo que cada uno que lo escuche quiera. Lo que destaco, para mí, es el proceso, porque me ha permitido explorar aspectos de la composición y el sonido nuevos para mí. 

P: ¿Qué simboliza para tu carrera publicar con un sello como Sonic Pieces y contar con la participación de Nils Frahm y la colaboración en tu nueva gira de Anne Müller?
R. P.: Respeto mucho a la gente que se preocupa por el detalle y hacen de una idea pequeña pero sólida un proyecto. Sonic Pieces simplemente empezó a fabricar copias hechas a mano, como pequeños libros y tuvo el acierto de hacerlo con músicas un tanto diferentes, y poco a poco ha conseguido que su forma y su fondo sean valorados. 
Yo estoy muy contento de trabajar con ellos, y eso se lo debo a Nils Frahm, puesto que fue él el que les mostró el material que estábamos haciendo. Trabajar con él ha sido realmente enriquecedor. He aprendido mucho sobre las posibilidades de combinar técnicas de grabación muy antiguas con algunas muy modernas. Yo tenía una visión de cómo quería situar a los instrumentos en el espacio, pero no sabía como llegar a ello, especialmente con los arreglos de cuerda que hice, y en eso él fue de gran ayuda. Tiene una visión muy cinematográfica del sonido, algo así como dibujar un paisaje con sonido, pero sin perder lo orgánico de la instrumentación. Anne es, como Nils, una persona con una formación clásica exquisita, lo que no le impide ser muy innovadora con su manera de entender su instrumento.

P: En poco tiempo has logrado actuar en festivales tan exquisitos como el Tanned Tin, has realizado diversas giras por todo el mundo y has recibido un buen número de críticas. ¿Te esperabas todo esto?
R. P.: No, en absoluto, para ser sincero. Empecé a hacer canciones de una manera muy casual y un buen día decidí compartirlas con amigos y poco a poco, sobre todo al irme a vivir fuera, las cosas fueron tomando un camino más serio, por llamarlo de alguna manera. Todo lo que he hecho es pequeño de tamaño, pero sí, viajar con tu música y conocer otros lugares es muy gratificante, como un regalo. A la vez, es un poco extraño ya que exige ponerte delante de desconocidos para contarles cosas que solo contarías a gente muy cercana; algo así como una terapia en grupo.

P: Las etiquetas nunca son muy agradecidas. No obstante, suelen definir tu estilo como una especie de folk bucólico, intimista. ¿Cómo expresarías tu música en palabras?
R. P.: No, no son muy agradecidas porque solo consiguen poner líneas divisorias entre cosas que generalmente tienen continuidad, pero entiendo que ayudan a centrar un poco. Creo que mi música es el resultado de mi esfuerzo por estar en paz conmigo mismo y con el mundo que me rodea. Es generalmente tranquila y sí, intimista, porque es personal: de pequeño me subía a los árboles que hay en la masía que tienen mis padres e imaginaba cosas durante horas, y de mayor sigo estando en mi mundo imaginario gran parte del tiempo, solo que ahora trato de traducir esa visión del mundo en música, en vez de subirme a un árbol.

P: Castellón está viviendo una de sus mejores épocas a nivel musical gracias a la consolidación de grupos como Pleasant Dreams, Montefuji, Lula, Gahs, The Last Band, Gris-Gris...  ¿Cómo ve Rauelsson el panorama musical de la provincia de Castellón? ¿Crees necesario un mayor impulso por parte de las instituciones o el boca-oreja es suficiente para promocionarse?
R. P.: Creo que sí, es un buen momento para muchos grupos, aunque sinceramente no estoy muy al corriente de lo que ocurre, sí veo muchos conciertos y muchos grupos de Castellón haciendo cosas estupendas y tocando mucho fuera, lo cual es my buena señal. La promoción del arte es buena para la sociedad, como lo es la promoción de la naturaleza en una ciudad. Vivimos en términos muy inmediatos, donde a veces no se valora lo que no tiene rendimiento económico rápido y eso es incompatible con tomarse en serio la cultura. Además hemos tenido el problema de que  mucha gente sin ética (ni estética) ha gestionado recursos públicos de manera irracional, lo cual ha generado (por esa mala gestión) un rechazo hacia la subvención cultural. No creo que haya una fórmula mágica, uno ve pros y contras en todos los formatos. Desde la más salvaje autogestión (como en EE.UU.) hasta el apoyo institucional muy consolidado del norte de Europa. Lo que si que tengo claro es que si lo que hace un artista motivado, sea de la disciplina que sea, es interesante acaba haciéndose un hueco.

P: Aunque sea una pregunta tópica, ¿qué esperas en un futuro próximo? ¿Algún sueño que quieras cumplir y que puedas confesar?
R. P.: Respuesta también tópica: salud. He tenido un hijo hace siete meses y espero tener un poco más de tiempo para estar con él y disfrutar de esta experiencia sin muchas prisas. Musicalmente aspiro a no perder las ganas de aprender y a seguir prestando atención a mi curiosidad e intuición. Me encantaría volver a tocar en Japón y tengo los dedos cruzados para que una pequeña opción  que tengo de tocar en Islandia se convierta en menos pequeña y pueda visitar esa isla gracias a la música, ya veremos. Y ya que estamos, tocar con una orquesta sinfónica.